Desde que soy mamá me gusta compartir por aquí mi experiencia con la peque, así como planes de ocio u otras cosas que me parecen interesantes. Por eso me apetecía contaros nuestra vivencia con una niña de 2 años con piel atópica, que no dejaba de rascarse hasta el punto de hacerse verdaderas heridas, que no descansaba bien, que tenía la piel llena de marcas y para la que no encontrábamos solución hasta ahora. ¿Ahora? Ni nos creemos que no se rasque ni una sola vez en todo el día.
